En la tarde del lunes 27 de julio tuvo lugar la celebración del 530.º aniversario de la fundación de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna.
Los actos conmemorativos comenzaron con el tradicional repique general de campanas. A las 18:00 horas, la venerada imagen de San Cristóbal, patrono de la ciudad, acompañada por los miembros de la Junta de Hermandades y Cofradías y por representantes del sector del taxi, fue trasladada hasta la plaza de Nuestra Señora de los Remedios para presidir el tradicional acto de bendición de los vehículos del servicio público del taxi.
A las 19:00 horas dio comienzo la Solemne Eucaristía, presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis Nivariense, Mons. D. Eloy Alberto Santiago Santiago, y concelebrada por miembros del Muy Ilustre Cabildo Catedral y diversos sacerdotes de la Diócesis.
Asistieron a la celebración la Excma. Corporación Municipal del Excmo. Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, bajo mazas y presidida por el Excmo. Sr. Alcalde-Presidente; representantes del Gobierno de Canarias; una representación del Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife; miembros del Cuerpo Consular; autoridades civiles y militares; así como el presidente, el Comité Ejecutivo y los miembros de la Junta de Hermandades y Cofradías, junto a representantes de las hermandades y cofradías de la ciudad.
La parte musical de la celebración estuvo a cargo del Coro del Orfeón La Paz, cuya intervención contribuyó a realzar la solemnidad de la liturgia.
Finalizada la Santa Misa Pontifical, dio comienzo la solemne procesión de la venerada imagen de San Cristóbal por las principales calles del casco histórico, acompañada por las autoridades asistentes, la Junta de Hermandades y Cofradías, las hermandades y cofradías de la ciudad y numerosos fieles, poniendo el broche de oro a esta significativa conmemoración.
La Junta de Hermandades y Cofradías de San Cristóbal de La Laguna desea expresar su más sincero y profundo agradecimiento a todas las personas e instituciones que, con su presencia, colaboración y testimonio de fe, hicieron posible el brillante desarrollo de esta celebración, contribuyendo a mantener viva una tradición que forma parte del patrimonio histórico, religioso y cultural de nuestra ciudad.















